domingo, 14 de junio de 2020

Día 166

Creces, pues la cuestión está en crecer cada día como persona, con cada experiencia que encuentras por casualidad, cada expresión que representa sentirnos más cercanos tan solo en una mirada, en un pequeño gesto inadvertido de caricias a distancias precisas, pues el sino de todo es aprender de lo vivido, de uno mismo, de los errores y aciertos en primera persona, con lo que nos rodea en sensaciones extrañas de sencilla solución. Valorando la inocencia de recuerdos sumergidos muy adentro, cada día un poco más, brotando en sentimientos tranquilos y sinceros, como la fina hierba que observamos en la senda que
 hoy nos toca caminar, a veces descalzos y con el corazón desnudo, para seguir creciendo.


sábado, 13 de junio de 2020

Día 165

Sencillamente respirar, profundo, mirando a lo lejos, hacia el horizonte más lejano, recopilando recuerdos de ternura contenida, en sonrisas que se echaban de menos, de un modo u otro, eligiendo el momento oportuno, el dónde, el cuándo o el porqué. Pues vivir es una suerte de cada día para observarnos, ordenando los destinos mezclados en mil historias pasadas, viviendo las presentes e imaginando las que aún nos quedan por vivir. Y simplemente observar, lo que una vez fuimos y aún seguimos siendo por el pasar del tiempo sinuoso, pues hoy es motivo de celebrar simplemente que seguimos aquí uno al 
lado del otro, sin más motivo que intensamente seguir sintiendo cada día.


viernes, 12 de junio de 2020

Día 164

Una sola flor, rodeada de piedras duras y frías como hielo, angulosas, cortantes, resistiendo a vientos y temporales de circunstancias imprevistas frente a la vida. Y ante su dureza la fuerza de resistir cada día, brotando de nuevo una y otra vez como ave fénix de pétalos y hojas verdes , mostrando a todos la belleza sencilla, deslumbrante en colores y fragancia adorable. Pero ella no está sola, sino abrazada por el aire, con caricias de ala de mil mariposas arco iris y agua cielo de lluvia fresca incesante, haciendo de su inmóvil existencia una ocasión especial e irrepetible del tiempo que llene su todo en nuestro jardín particular para siempre con su fugaz y genuina presencia.


jueves, 11 de junio de 2020

Día 163

Hay amaneceres que se funden en infinitos rayos de esperanzas difusas hacia caminos inciertos e inimaginables, allá donde la mente despierte y luzca su mejor sonrisa o quizás la lágrima más amarga. Destellos de momentos recopilados en hojas de papel guardadas en el interior de un libro olvidado, sobre estanterías interminables que conformen todos y cada uno de los capítulos de una vida de sentimientos, de sensaciones esculpidas en uno mismo a golpe de ser vividas una y otra vez, luchadoras como la luz abriéndose paso entre nubes de tormentas pasajeras, para poder decirte al oído a diario que estoy aquí a tu lado y lo
 seguiré estando en cada una de mis letras hasta la última gota de tinta de mi birome.



miércoles, 10 de junio de 2020

Día 162

Sueña tus sueños constantes, calmados en pensamientos de mil historias a idas y venidas sin lugares concretos, limpios de entornos copiosos, a lugares vívidos de color e inolvidable olor a caramelo líquido sabor a fresas, de una infancia memorable en recuerdos causantes de risa y alguna que otra lágrima. Y volver allá donde dormir era una aventura imaginaria multiplicada por el reloj del tiempo, más aún para parecer interminable. Es hora de limpiar la maleza que acusa el jardín de la vida que nos toca vivir, dejando al aire lo bonito de todo para al menos, seguir siendo un poco más niños hasta que la inocencia nos inunde las sensaciones perdidas, volviendo a florecer rojizo como nunca en sentimientos inexpresables de ingenuidad.





martes, 9 de junio de 2020

Día 161

Sonreír, sencillamente, teniendo sensaciones a flor de piel, en paseos cercanos con la tranquilidad de una tarde calma, descubriendo que uno mismo puede ser mucho más estando acompañado en caminos imprevistos, de esos que en ocasiones nos retan a superar pruebas difíciles, en los que nos damos cuenta que lo realmente importante es estar aquí y ahora, respirando, disfrutando el momento, intentado que todo resulte ser un poco mejor a tu alrededor, quizás tan solo dando valor y agradeciendo cada día, para procurar un pequeño gesto o tan solo una sonrisa ajena o cercana, cerrando ciclos y 
viviendo el regalo que el presente ofrece de latir a tu corazón.


lunes, 8 de junio de 2020

Día 160

Todo empieza con una idea, un vamos, un adelante dando rienda suelta a mirar más allá, y aún más allá de un horizonte visible. Allá donde lleguen los ojos a vista de corazón y deseo, pues quizás algún día, tras esas montañas, valles profundos y ríos sinuosos, nos encontremos sobre cruces de caminos tangentes, interminables de paso estrecho. Y quién sabe si solo entonces o puede que antes o a lo mejor después, nos veamos reflejados juntos en lagos y lugares que aún nos queden por soñar, para así poderlos vivir una y otra vez en el recuerdo, intensamente de nuevo.